
Según un nuevo informe realizado en Norteamérica los estadounidenses con hijos de 18 años o más jóvenes son menos propensos a hacer ejercicio y más propensos a tener sobrepeso u obesidad. Los hallazgos se basan en más de 59.000 entrevistas a estadounidenses, de entre 18 y 50 años, realizadas a lo largo del 2010. Entre las preguntas se les formuló la siguiente “En los últimos siete días, ¿cuántos días hiciste ejercicio durante 30 minutos o más?”
El impacto en ejercicios fue mayor en aquellos con niños muy pequeños, de 0 a 4. Alrededor del 28% de los padres en este grupo, dijeron que se ejercitaron durante 30 minutos al día “no a la semana”, en comparación con el 25% de los que no tienen hijos. A pesar de que estas diferencias son pequeñas, siguen siendo importantes, dicen los investigadores.
Los padres con un hijo de 18 años de edad o más jóvenes también eran menos propensos a reportar el ejercicio de cinco días a la semana.
Los padres de hijos de 5 a 18 años de edad son los que más sufren cuando se trata de la obesidad. Cerca de 26,5 % de los padres en este grupo tenía un índice de masa corporal (IMC) que los colocan en la categoría de obesos, y el 35,8 por ciento cayó en la categoría de sobrepeso. Para aquellos que no tienen hijos menores de 18 años, 24.3 % eran obesos y el 32,2 % tenía sobrepeso.
Los padres con hijos en el hogar también tienen menos probabilidades de tener un peso normal que los adultos sin hijos en casa.
Mientras que los hábitos de ejercicio y los problemas de peso de los mismos padres son un problema significativo para la salud y la calidad de vida de las personas, también pueden ser una carga para los costos del cuidado de la salud. Una crisis mayor, señalan los investigadores, consiste en los efectos potenciales sobre los hijos de estos padres.
Los hábitos de los padres respecto a la salud tienen un gran impacto en los niños, y numerosos estudios han encontrado que los niños que tienen padres obesos son más propensos a ser obesos cuando sean adultos.
Los sujetos fueron entrevistados por teléfono, ya sea fijo o celular, a lo largo de 2010. De los que respondieron, 13.600 tenían al menos un niño en la casa de 4 años o menos, 21.605 tenían un hijo menor de la casa de entre 5 y 18 años, y otro 23.571 no tenían hijos menores de 18 años que vivieran en el hogar.