
Contrario a lo que muchos piensan no siempre sudar mucho es lo mismo que quemar grasas. Así que si eres de los que se colocan prendas especiales para acelerar el proceso de quemar grasas y reducir tallas porque sudas mucho, estás cometiendo un gran error.
Al sudar intensamente desde el primer momento de hacer una actividad física no significa que estemos quemando grasas, lo que hacemos es perder líquidos a través del sudor. Luego a medida que se acelera el ritmo y la actividad física se comienza a quemar azúcar y grasa, pero esto no ocurre hasta después de pasar un tiempo prudencial de entre 15 y 20 minutos de haber iniciado una rutina.
Quemamos grasa siempre y cuando realicemos ejercicios con cierta constancia, perseverancia y disciplina. Es decir cuando hacemos algún esfuerzo físico estamos gastando energía, entre lo que se quema las grasas acumuladas.
Por otro lado esas fajas mágicas que vemos por televisión o sudaderas especiales hechas de nailon o plástico no aportan ningún beneficio, puesto que el cuerpo no tiene la ventilación suficiente para desalojar las sales que se presentan en el sudor, provocando irritación en la piel.
Por tal motivo siempre que se realice alguna actividad física es recomendable utilizar una indumentaria cómoda y holgada, recuerde la actividad física realizada con constancia es lo que les permitirá quemar grasa y bajar de talla.
Otra de las recomendaciones que dan siempre los instructores es tomar agua después de realizar alguna actividad física moderada, y no las bebidas re-hidratantes que vemos en los anuncios de tv, puesto que estas están destinadas a deportistas que realizan un desgaste físico muy elevado y pierden una gran cantidad de sales.
Pero para una caminata o actividad física de entre 30 y 40 minutos con agua sola basta para re hidratarnos, si tomamos este tipo de bebidas lo único que haremos será acumular sale minerales.